El proyecto de investigación OrganicUP ha culminado tras un año de investigaciones. En concreto, se ha indagado en la producción de un biomaterial para termoformado generado a partir de residuos producidos durante la elaboración de la kombucha y que pueda usarse para soluciones de packaging sostenible. En este caso, para el prototipo de un contenedor de gafas modulares y sus partes.
BAU Research, de la mano de la investigadora y doctoranda Ana Otero y con una participación importante del laboratorio de materiales en transición, ha intervenido en la fase de investigación y experimentación material del proyecto. Partiendo de las necesidades del usuario y requerimientos proporcionados por FLiPO para el packaging, se ha investigado un biomaterial con celulosa bacteriana.
La celulosa bacteriana se ha obtenido a partir de SCOBY (Symbiotic Culture of Bacteria and Yeast), un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras, subproducto de la producción de kombucha. En este caso, ha provenido de dos fabricantes locales, Vitae Kombucha y Bioma Kombucha.
A la celulosa bacteriana se le ha añadido lana merina, entre otros ingredientes naturales, para mejorar las propiedades estructurales y mecánicas del material.
Procesos, decisiones y resultados
Durante la fase de investigación material se ha elaborado un muestrario de biomateriales a partir de SCOBY, combinado con otros elementos como el carbón activo, la cúrcuma o el cartón reciclado, entre otros.
Las propiedades de los biomateriales resultantes se han evaluado según sus propiedades sensoriales y de comportamiento. Tras comparar atributos como la dureza, la rigidez, la resistencia, el peso, la textura visual, la textura táctil y el olor, se han elegido tres biomateriales para desarrollar las diferentes partes del prototipo. Uno para modelar y confeccionar el packaging, otro para actuar como separador entre las gafas y sus diferentes monturas y, por último, otro para funcionar como tapa interior para guardar las varillas.
BAU intervino en el proyecto tras recibir el briefing de FLiPO y traspasó sus resultados tanto a Batllegroup, encargado de diseñar el packaging, como a Tallers Soteras, responsable del desarrollo del prototipo. A partir de las opciones del muestrario elaborado por BAU, se optó por diseñar el pack respetando los colores naturales de los ingredientes. BAU también recopiló los datos de procesado de las materias primas, para que sean incorporados en el pasaporte digital del prototipo, elaborado por Blue Room Innovation.

El proyecto se ha desarrollado en el marco de las Iniciativas de Refuerzo a la Competitividad (IRC) 2024, con el apoyo de ACCIÓ, y con el objetivo de fomentar la sostenibilidad y la circularidad industrial a través de proyectos colaborativos. El consorcio de OrganicUP ha sido liderado por el Packaging Cluster y formado por entidades de referencia como FLiPO, BAU, Centro Universitario de Artes y Diseño, Batllegroup, Talleres Soteras y Blue Room Innovation.

